viernes, 4 de marzo de 2022

Paseos playeros y urbanos, pájaros y mucha tranquilidad en Costa Ballena 05-08/12/2021

No podíamos salir hasta el domingo, pero pudimos aprovechar el resto del puente de la Constitución para una escapadita. Una vez más elegimos las costas gaditanas para pasear por sus playas sin fin y hacer una escapadita a la capital de la provincia, que tanto nos gusta. Aquí y aquí podéis encontrar otras entradas con otras visitas a la zona...

Salimos sin prisas el domingo 5 con idea de pasar la jornada en Sevilla, comenzando a pasear desde la Plaza de España pasadas las 13 h. La catedral y su Giralda, los bulevares junto al Guadalquivir, las "Setas"...; no es extraño que elija tanta gente este destino en una época del año en que el clima sevillano es especialmente agradable. Aprovechamos también para una visita familiar muy agradable antes de regresar al coche para llegar a cenar a Costa Ballena.

Uno de los "tablaos flamencos" que proliferan  en las zonas
más frecuentadas por los turistas que visitamos Sevilla.







El mismo lunes 6, el del viaje de ida, ya nos tenía a las 11,30 h. en la playa de Costa Ballena, prismáticos en ristre, sin necesidad alguna de "mascaretas" camino de los corrales de Chipiona, en busca de "jugosas" observaciones ornitológicas. 

No se nos logró el alquilar unas bicis esta vez. Otros tuvieron más suerte...

Chorlitejo patinegro

Archibebe claro

Cormorán grande

Correlimos tridáctilo


En los enlaces de más arriba me explayo sobre la función
y el origen de los "corrales", que en esta zona siguen
muy activos y atraen una gran cantidad de aves en marea baja.


Chorlitejo grande y correlimos tridáctilo


Garceta común

Vuelvepiedras

Aunque bien mimetizado con la cabeza en el barro, aquí también
está el vuelvepiedras junto a varios correlimos y un zarapito trinador. 


Correlimos diferente que no logro identificar.



El plan era llegar a Chipiona a comer, lo que hicimos bajo su faro sobre las 14,30 h.



Y como se hace pronto de noche, pero también queríamos disfrutar del atardecer y el cielo estrellado, sobre las 17 h. iniciamos el camino de vuelta, con tiempo más que de sobra para disfrutar de ello y llegar a reponer fuerzas con la cena-buffet del hotel.

Ya con el sol cerca del horizonte pasamos casualmente junto al dormidero
de casi todas las aves que habíamos visto alimentándose por la mañana.




Vuelvepiedras




Entramos poco antes del atardecer en el Parque de los Lagos,
dejando una visita "pajarera" más exhaustiva para el último día.

"Miami Vice" 😅


En el llamado "crepúsculo civil" destaca la luna creciente "mirando" a Júpiter...

El martes 7 lo dedicamos al imprescindible paseo por la "tacita dorada", no sin antes dar un nuevo paseo matutino por la playa antes del desayuno.

En esta ocasión dejamos el coche junto al puerto de Rota pasado el mediodía, y cruzamos la bahía en barco, una opción recomendable, especialmente si la visita a Cádiz es en fechas en que la ciudad está muy concurrida.

Cruzando la bahía se deja ver la zona de Puerto Sherry,
en El Puerto de Santa María, otra zona donde estuvimos
 muy a gusto el verano del año anterior, como podéis ver aquí.

El puente colgante que atraviesa la bahía, construido entre el 2007 y el 2017. 




Sobre las 14 h. estamos en la Caleta y la zona del castillo de San Sebastián cuyo acceso encontramos una vez más cerrado. 






La marea baja hizo que pudiéramos disfrutar viendo peces,
crustáceos y flora marina en los grandes charcos que se forman...
aunque tocó correr hacia la arena cuando empezó a subir a gran velocidad...


Castillo de San Sebastián

Dos horas más tarde comemos en una terraza junto a la iglesia de Ntra. Señora de la Palma, en un entorno de sabor colonial que bien podría encontrarse en la Habana... como cantaba Carlos Cano...

Ntra. Sra. de la Palma

Seguimos paseando tras la comida, visitando por primera vez el museo de Cádiz, casi por casualidad, que me sorprende y encanta por la variedad y calidad de las piezas que allí se exponen... y es gratis...


Estos dos sarcófagos sidonios de mármol son las piezas que más llaman la atención. Descubiertos en 1887 el masculino y en 1980 el femenino, prueban las relaciones comerciales con Sidón en el s. V a.C., así como la influencia de los avances artísticos griegos o el uso de modelos de enterramientos egipcios.

El barco de crucero que hemos visto en el puerto al llegar
destaca al fondo de la calle como si de un gran edificio se tratara...



Al atardecer regresamos al ferry para regresar a Rota, no sin antes pasar por el parque Genovés, otro rincón gaditano que nos gusta especialmente.

El impresionante drago del Parque Genovés.





Una vez en el ferry, el aumento del oleaje hará que regresemos en autobús a Rota, pasando por primera vez sobre el puente colgante de la Constitución de 1812, más conocido por los gaditanos como puente de la Pepa...


Y el miércoles 8, día que toca regresar, dedicamos la mañana a "pajarear" entre la playa y las lagunas artificiales del parque de los Lagos, donde regresamos con calma para disfrutar de su "bicherío"... sin salir de Costa Ballena.



Dos malvasías, varios porrones...; la mañana promete.


Bisbita


Ánade rabudo


Andarríos... chico... creo...

Zampullín

Mariposa monarca, especie americana cada
vez más abundante en la provincia de Cádiz.



Porrón pardo

Porrón común


Ánsar comun


Gaviotas reidoras

Pato doméstico, supongo...


Malvasía cabeciblanca escondiendo su espectacular pico azul.

Cernícalo común.


miércoles, 23 de febrero de 2022

Garcibuey-Miranda C.-Villanueva C.-Sequeros-Garcibuey 14/11/2022.

Habíamos quedado para merendar en Garcibuey, excusa perfecta para hacer una marchita antes de darnos el homenaje. Y la elección me iba a regalar un recorrido que nunca había hecho antes, con muchos rincones interesantes, como suele suceder cuando por la sierra de Francia se camina.

Con mucha tranquilidad empezamos a andar pasadas las 10 h., y hora y media después viene la sorpresa del día, esa "laurisilva" de que os hablo más arriba, donde el madroño es el rey.


Garcibuey, bajo el monte del Gancho.

Muchos madroños en la zona rebosantes de frutos en
esta época (muy sabrosos los que probamos, por cierto).

Miranda del Castañar

Al fondo a la derecha, la Peña de Francia.

El paseo por la "laurisilva", con algunos madroños
de porte arbóreo, un placer para los sentidos.



Tras un garbeo por el interior del madroñal seguimos hacia Miranda, donde no entramos en esta ocasión (aunque merece... y mucho... la pena disfrutar paseando por las calles del que es uno de los pueblos más bonitos de la Sierra).

Ya cerca del mediodía sí paramos a ver de cerca las fuentes "romanas" que se encuentran antes de cruzar el puente sobre el arroyo de San Benito.

El aspecto actual de las fuentes se lo dieron en el s. XVI.





También paramos junto al  puente, haciendo la misma foto que utilizó en su día la Diputación para promocionar el recorrido... aunque el césped a modo de colchón de la cama que fue ubicada junto a áquel hace tiempo que ha desparecido...


A partir de aquí seguiremos por una de las mitades del "Camino de los Prodigios" rumbo a Villanueva del Conde. 

Algunas intervenciones artísticas más encontramos en el camino...


Paramos sobre las 12,30 en lo que seguimos llamando "la hora de la zanahoria"... aunque cada vez traemos menos de estas raices comestibles.

Las sombras del pequeño rellano donde tomamos el tentempié
 nos vienieron al pelo en un día soleado como el que nos acompañó.

Y media hora después seguimos hacia Villanueva, donde llegamos sobre las 13,30 h.





A las 14,15 h. entramos en Sequeros por un bonito parque junto a su espectacular plaza de toros, que no recordaba a pesar de haber visitado este espléndido pueblo serrano en muchas ocasiones. 

Al salir de Villanueva se ofrece una boníta
panorámica de la Sierra de Béjar sobre su caserío.




Subimos hasta la salida por la parte alta del pueblo, donde nos esperan el magnífico mirador sobre la sierra de Béjar y sus amplias praderías, donde vamos a comer y a sestear un buen rato.




Cerca de las 16 h. seguimos hacia Garcibuey, donde llegamos una hora después tras atravesar de nuevo el arroyo de San Benito, con las pilas bien cargadas y bien preparados para el "homenaje" que nos espera...





Poza junto al puente que en verano debe dar bastantes alegrías.

Plano con el recorrido que hicimos, de
unos 16 kms, fácil y con muchos alicientes.