miércoles, 23 de septiembre de 2020

Puerto del Pico-La Fría-Puerto del Arenal y regreso por la Senda de la Rubía 13/09/2020.

En esta ocasión nos juntamos un buen grupo para hacer una marcha que algunos de los componentes ya hicieron antes de los últimos días de Julio de 2009, cuando un devastador incendio provocado se ensañó con la zona y la cambió para siempre. Yo no la conocía y, a pesar de las cicatrices que dejó aquel desastre, aún cuenta con muchos alicientes, como vais a ver.

Desde el puerto del Pico solíamos subir al Torozo o bajar hasta el primer pueblo del sur para hacer un bonito recorrido conocido como la ruta del barranco de las cinco villas. Esta vez buscaríamos la cuerda también, pero en sentido oeste, siguiendo la señalizada Senda de la Rubía hasta el chozo del mismo nombre, lugar en el que iniciamos una circular.

Ya cerca de las 10 h. dejamos los coches aparcados junto al restaurante del Puerto y siguiendo las indicaciones del amigo Pina llegamos enseguida al cartel indicador de la Senda de la Rubía, tras pasar junto al monumento dedicado a los caídos con símbolos del régimen franquista.




Se dejan ver ya por aquí algunas cabras montesas junto a esa maravilla que es la calzada romana que sube el puerto desde el sur, muy bien conservada, aunque algo afeada por el trazado de la carretera que la acompaña en la actualidad.




Zorzal charlo


Este primer tramo es el más empinado de la ruta, aunque bastante llevadero y con un pequeño descanso al llegar al chozo de la Rubía una hora más tarde.





El recorrido por aquí se hace muy entretenido, con formaciones rocosas de caprichosas formas y esqueletos de grandes pinos silvestres o negros que algunos de nuestros acompañantes vieron con sus mejores galas hace más de diez años, antes de que ardieran más de 5.000 hectáreas por estos lares.




Las cicatrices dejadas por las vías de comunicación
 en el puerto afean un poco las vistas hacia el Torozo.








Hacia el oeste destacan montañas más altas, como el Peñón del Mediodía o La Mira.


Algún pino que se ha salvado de la quema permite hacerse una idea de lo que se ha perdido por la insensatez del ser humano...



Al llegar al chozo dejamos la senda para subir a la cuerda, y será por aquí cuando se deje ver una pareja de águilas reales planeando sobre ella, en un día especialmente jugoso en observaciones de rapaces.




Águila Real




También se dejarán ver varias cabras montesas en un marco inmejorable por el efecto de la erosión sobre las rocas graníticas del entorno.







Ya en la cuerda el camino se hace más llevadero y muy entretenido con las formas de los roquedos que van apareciendo a nuestro paso.





Hacia el Este las vistas del Torozo, ya  con el Cabezo en lontananza
se hacen más amables, al quedar oculta la carretera del puerto.
Se ven gentes en la cumbre del Torozo, pico que supera por poco los 2000 m.


Se nota que empieza la temporada de setas... 😂






Tras tomar un tentempié a mediodía junto a una de esas curiosas formaciones, seguimos por la cuerda, llegando una hora después al pico de La Fría, que casi llega a los 2000 m. y será el punto más alto de nuestro recorrido.






Poco después la ruta pasa brevemente a la cara norte para llegar luego al puerto del Arenal, donde llegamos sobre las 14,15 h. Cerca de allí encontramos una buena fuente.



Nos cruzamos por aquí con una pareja que vimos al salir
y ha decidido hacer el círculo en sentido contrario.



Barranco abajo, a media ladera,  ya se divisa
el camino empedrado por el que volveremos.




Puerto del Arenal


Tras recrearnos en las vistas hacia el puerto del Peón, el Espaldar de Galayos o la Mira iniciamos el descenso por un antiguo camino carretero que aún mantiene parte de su empedrado en algunas zonas.




A la izqda. se ve el trazado del camino por el que venimos, con varios compañeros
apareciendo, y unas rocas un poco más arriba desde las que nos observan las cabras.




Pasaremos junto a la buena fuente de la Vuelta Llana media hora después, ya cerca del refugio de las Campanas, junto al que tenemos idea de parar a comer.


Al fondo, el pueblo de El Arenal.





Pasadas las 15 h., al llegar al refugio, optaremos por desviarnos levemente del camino para dar cuenta de nuestras viandas junto al Pino de la Centenera.


Llegando al Pino de la Centenera



Y tras una buena siesta retomamos el rumbo hora y media más tarde siguiendo por un cómodo y bonito camino a media ladera en busca primero de la fuente de la Rubía, por donde pasamos tras caminar una hora, y del llano del mismo nombre en el que pastan los caballos que vimos por la mañana. Cerramos el círculo junto al chozo, que es muy buena referencia.


Refugio de las Campanas

Desde el refugio parte una pista que se dirige hasta el Alto de
la Centenera, punto final del sendero señalizado de la Rubía. 




Cernícalo vulgar "cerniéndose" en busca de presas.






Salvo las "quitameriendas" que es ahora cuando abundan, no
se ven ya muchas flores, aunque algunas son preciosas...



Águila culebrera.


Pareja de acentores comunes.






Son las 18,15 h. cuando contactamos con el sendero ya seguido por la mañana, que nos lleva de nuevo a los coches en poco más de media hora.


Águililla calzada
Me voy a recrear un buen rato con un águila culebrera que se cierne
 cada poco tiempo en busca de ofidios tras varios grandes pinos arrasados por el fuego.



Tras tomar algo en el restaurante volvemos a Salamanca unos por Ávila y otros por San Martín de la Vega de Alberche. Para acabar os dejo mapa, perfil de la preciosa y fácil ruta que hemos hecho, así como un enlace desde donde podéis bajar el track de la misma, cortesía del amigo Pina. Salu2.







miércoles, 16 de septiembre de 2020

Lerma 15-30/08/2020.

 La segunda quincena de agosto, una de las más demandadas para las vacaciones por los currantes de media España, me ha visto este año regresar a mi lugar de nacimiento con intenciones muy distintas a las habituales en estos períodos libres de las cargas laborales.
 Hoy por hoy soy de los que suelen ver el vaso medio lleno, y aunque no se han podido cumplir mis expectativas en lo más importante, mi quincena lermeña me ha dejado un buen sabor.., y para el recuerdo cuatro libros leídos, nuevas y viejas amistades recuperadas compartiendo fugazmente aficiones como el tenis, el pádel o la bici (gracias por prestármela, Fernando). Algunos de mis ratos de asueto diario me han dejado hacer algunas fotillos que quiero compartir y comentar aquí, y espero que os gusten...

Los paseos solitarios por Lerma suelen llevarme al mirador de Los Arcos,
uno de los lugares con más encanto de la villa ducal.
No conocía la nueva y original forma de orientar a los visitantes en las rutas
diseñadas para conocer los lugares más demandados de Lerma a base de
pollitos aprovechando la forma de los cantos del empedrado...



A este pollito la Madre Naturaleza le ha añadido un adorno...

Otro de mis paseos preferidos, si hay tiempo para ello, es un paseo hasta la
 Presa, que permite deleitarse, entre otras cosas con bonitas imágenes del conjunto
histórico-artístico diseñado hace cuatro siglos... especialmente al atardecer...


Hacía tiempo que no pasaba por la "curiosa" fuente de La Nevera, que aún hoy
regala aguas frescas y limpias de manantial a los que por allí pasan...

Tampoco faltó en esta ocasión una visita a "la capital", y en esta ocasión
 nos acercamos a una terraza en el Museo de la Evolución Humana
 cuya ubicación permite disfrutar de esta perspectiva hacia la Catedral.

El poder disponer de una bici me ha permitido hacer un par de salidas con una pequeña "grupeta" que me han venido de maravilla para oxigenarme y disfrutar de rincones del entorno que no conocía. Esta foto y la siguiente son dos de las pocas que pude hacer el primer día, que me llevaron en una bonita circular vespertina por llanos y montes de Ruyales, Paules, Quintanilla de la Mata...


Al pasar por Ruyales en bici me quedé con las ganas de acercarme a ver el exterior de su iglesia, una de las pocas de la comarca que aún conservan la entrada y otros elementos con sus trazas románico-góticas.., lo que se me logró un par de días después, tras dar un paseo con unos amigos hasta allí desde Lerma cruzando una bonita chopera que no conocía.

Esa cruz templaria que veis a la derecha llama la atención...




De vuelta a Lerma desde Ruyales del Agua.


Llegando a Lerma desde Quinanilla de la Mata.

Las estribaciones de las Peñas de Cervera llegan con su caliza y sus montes
hasta el Risco de Lerma, lo que añade un plus a las rutas en BTT por estos lares.

Y el penúltimo día de mi estancia compartí por la mañana de nuevo en bici una nueva y preciosa ruta  por pueblos, campos y montes, en este caso alrededor del Río de Revilla y sus afluentes.

Nuestro objetivo era subir al repetidor de Tejada, lo que al final dejamos para mejor
ocasión por andar justos de tiempo... aunque llegamos a la base del pico...

El repetidor de Tejada con el pico Valdosa, que supera los 1400 m., a su izquierda.

Sierra de las Mamblas "haciendo honor a su nombre" (mambla: pecho de mujer),
con el pico Mencilla entre sus dos cumbres, más alejado y  ya en la Sierra de la Demanda.


Muchos corzos durante el recorrido. A esta madre y su vástago los vimos ya muy cerca de Lerma.


Afrontando los últimos kilómetros entre La Presa y Lerma.